El origen de la festividad de San Sebastián - tochadas

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El origen de la festividad de San Sebastián

El patrono de la ciudad de San Cristóbal, en el Estado Táchira es San Sebastián. La  tradición de la festividad de San Sebastián se remonta a la época colonial. Aurelio Ferrero  Tamayo funda en los siguientes documentos el origen ancestral de la festividad de San  Sebastián: El primer documento fue suministrado en la investigación que realizara el P.  Agustino, Agustín Campo del Pozo, sobre la Virgen de la Consolación de Táriba, y data del  año 1664. En dicho documento se señala que: "En la Villa de San Cristóbal, el ocho de  diciembre de mil seiscientos y sesenta y cuatro años, el Señor Br. Don Nicolás de Menis  Ortiz, Pbro. Juez, en conformidad de su comisión, fue a la Iglesia parroquial de esta Villa,  en la cual halló juntos y congregados al mayor concurso de sus feligreses, para llevar la  milagrosa Imagen de Nuestra Señora de Táriba a su ermita, que se hizo en la forma y  manera siguiente: salió la Santa Cruz de dicha parroquia en forma de procesión con las  advocaciones del Bienaventurado Mártir San Sebastián y la advocación de Nuestra Sra. de  la Concepción, que es de dicha santa ermita." (Campo del Pozo, 2001:47) Aquí claramente  se hace alusión a la ADVOCACIÓN de la venerada imagen de San Sebastián.  El  segundo documento lo suministró el Dr. J. J. Villamizar Molina, cronista de la ciudad, y  data del 14 de de noviembre de 1749. El documento de encuentra en el Archivo Histórico  Nacional de Colombia, Libro de Hospitales y Cementerios, tomo IV. Y en él se destaca la  construcción de un hospital para la Villa, donde antiguamente estuvo fundada la Iglesia de  San Sebastián.  El tercer documento data de 1818, se encuentra en la Instrucciones a los  párrocos de la Diócesis de Mérida de Maracaibo por el Obispo Mons. Dr. Rafael Lasso de  la Vega. Representó un esfuerzo por sistematizar los patronos y titulares de las diferentes parroquias de la Diócesis. Pero durante el siglo XX, la festividad del patrono de la Villa de  San Cristóbal se convirtió en un símbolo de identidad regional. Por esa razón todos los  años, se celebran las ferias en su homenaje; en 1906 se comentaba que:

ha circulado el programa de las Fiestas patronales, que tendrá lugar en  nuestra Iglesia matriz, Lo componen los números variados, a la vez que  diferentes, divertidos y nos es placentero registrar en nuestra crónica cómo  en el público cristiano de San Cristóbal, se une al respeto de los actos  religiosos y al entusiasmo de los regocijos populares.

Obsérvese que lo festivo estaba reducido oficialmente a lo religioso, hasta el punto  que se conservaban tradiciones de talante medieval, e incluso se pensaba que el  Santo Patrono de la ciudad concedía gracias especiales a sus fieles es esta época del año.  
En 1911, se registró un hecho que llama mucho la  atención, pues se le atribuía a San Sebastián el mismo don que tenían los reyes  taumaturgos; así se expresa la taumaturgia de San Sebastián: "de manera solemnísima se  celebró ayer en la Santa Iglesia matriz la fiesta patronal consagrada al glorioso taumaturgo  San Sebastián. El templo fue invadido por nuestra selecta concurrencia (...) la procesión fue  admirable, por el orden y santo fervor reinante en ella.” Durante esta etapa lo festivo  descansaba fundamentalmente en lo religioso, de hecho, la prensa registra como el  acontecimiento más relevante de la feria los actos religiosos:

Pocas veces han presenciado los habitantes de nuestra ciudad una fiesta  religiosa tan pomposa, tan solemne como la que se efectuó ayer, en honor  del glorioso San Sebastián, patrono de la ciudad. La Iglesia matriz, no  obstante ser espaciosas sus hermosas naves, no fueron capaces para contener  la numerosa concurrencia que asistió a la misa de ocho y media (...) A las  cuatro de la tarde tuvo lugar la procesión del santo y numerosa concurrencia  llenaba las calles de la ciudad.

La festividad religiosa se convirtió en el espacio por excelencia para expresar el   sentimiento gregario y el compartir social, lo cual posibilitó integración regional por la participación de los pueblos vecinos. La instauración de la fiesta moderna se inscribe en la perspectiva de  creación de identidad regional (...) el hecho fundamental y decisivo lo  constituyó la intervención del Gobierno Departamental para crear y  estructurar la nueva fiesta. Si la festividad tradicional tenía la fuerza de la  costumbre y la espontaneidad de la población, como fiesta religiosa y de  gestión popular, la nueva fiesta, en cambio, era objeto de una  institucionalización y reglamentación oficial.
La fiesta de San Sebastián adquirió su sentido catártico cuando la música dejó de ser  un acompañante de las procesiones religiosas y pasó a formar parte de las retretas y bailes Públicos  y privados. Una mirada a las agrupaciones musicales  nacidas en San Cristóbal durante la primera mitad del siglo XX nos indica que la música de bandas y orquestas fue propiciando el goce festivo; se recuerda en espacial:  

La Banda Bolívar, la Banda Sucre y la propia Banda del Estado. Debemos  recordar que la Banda Sucre dirigida entre 1895 y 1898 por Marco Antonio  Castrellón, amenizaba musicalmente las fiestas organizadas por lo  prominentes líderes del liberalismo amarillo en la región, entre ellos, los generales Espíritu Santo Morales, Juan Pablo Peñaloza, León Faría y  Obdulio Cacique (...) La llegada de los primeros gramófonos, vitrolas,  ortofónicas, pianolas, pianos eléctricos, y demás elementos producidos por  las industrias culturales, trajeron nuevos ritmos y estilos, que fueron  desplazando al valse tradicional o al clásico bambuco. Llegaba la hora del  tango, del Boston, del pasodoble, el fox trot, el jazz, el bolero y otros  géneros (...) esto por consecuencia cambio el gusto de los oyentes.

Igualmente se comenzó a sentir la influencia europea, y el baile de cuadrilla, "estilo  dancístico que se hizo por primera vez en sus salones en 1906 con ocasión de la visita de la  Primera dama" Doña Zoila Martínez de Castro; el lugar donde se escenificó fue el Club  Táchira que había sido fundado en 1905. La música y los bailes con orquestas no tuvieron inicialmente un sentido popular, de hecho eran sólo presentados en lugares elitescos. Tal como comenta Augusto Murillo Chacón (1969) los clubes indicaban la pertenencia a una clase social, p.e. el Club Táchira, otorgaba una "patente de primera".
Pero lentamente, la aparición de nuevos clubes, como el "19 de abril" y el  "Demócrata" fueron haciendo que la música trascendiera las élites y fueran disfrutadas por  las capas medias de la sociedad. La proliferación de grupos musicales pronto hizo necesario  que se popularizara la fiesta, incluso amenizaban los lugares de tolerancia de la ciudad,  como retoma Luis Hernández " la cultura underground o el submundo de la  nocturna San Cristóbal, compuesto, entre otros, por el Botiquín Verdún; Hijo de la Noche;  Tardes del Rhin; la Rambla; o el cabaret Moderno."
De esa manera la música se convirtió en el espectáculo que congregaba socialmente  la nueva fiesta, que por cierto surgía despojada de los atenuantes religiosos para poner un  acento en la diversión, el goce dionisiaco y el disfrute lúdico, lo folclórico y lo típico; en  esta dirección es de meritoria recordación el trabajo de Luis Felipe Ramón y Rivera e Isabel Arentz.

 
 
 
 
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